Cuando ya estábamos pensando más en las cervezas del puerto que en el trimado de las velas, el viento se confabuló con alguna asociación de ex-alcohólicos para quitarnos esa idea de la cabeza y obligarnos a hacer algo de deporte. En fin, no todas las salidas iban a ser tan tranquilas y relajadas como las últimas regatas.

Ricardo, ya estás regalando....
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